La ganancia en fondos mutuos se considera “renta” (o ingreso) cuando efectivamente mueves esa inversión a tu cuenta bancaria. Es decir, si compraste 10 cuotas a $100 pesos cada una y las vendiste cada una en $200, la ganancia es de $1000 pesos.

Esta ganancia se considera para el cálculo del impuesto global complementario, junto con todos los ingresos que tuviste en el año, ya sea como dependiente o independiente, sobre los cuales pagarás impuestos.

Pero, dependiendo de tu situación, puede que no siempre los pagues.

Si la rentabilidad obtenida en tus retiros es menor a 30 UTM y no emitiste boletas de honorarios durante el año, tendrás una exención tributaria (57 LIR) y no pagarás impuesto por esa ganancia. 😎

Además, si hiciste traspasos internos entre instituciones, cambios de riesgo de tus objetivos o moviste plata entre objetivos, esto no se considera como retiro y por lo tanto, tampoco paga impuestos (108 LIR).

¿Cuándo obtienes beneficios?

Existen beneficios tributarios asociados al APV como un incentivo para que ahorres para tu pensión. Obtienes estos beneficios cuando realizas aportes directa o indirectamente a tu APV-A, APV-B o Depósito convenido.

Los planes de Ahorro Previsional Voluntario (APV) tienen un beneficio especial:

  • Régimen A: El Estado te regala hasta un 15% de lo que ahorres en el año, con un tope de 6 UTM anual (como $306.000). Recibes el máximo beneficio si ahorras unos $2.000.000 al año en tu APV-A.

  • Régimen B: Este beneficio es complementario al A y sirve para que deduzcan esos ahorros de tu sueldo antes de impuestos o para pagar menos impuestos en tu declaración de renta anual (dependiendo de la modalidad). Está pensando para disminuir la carga tributaria de personas con ingresos altos.

En cuanto al Depósito Convenido, éste tiene el mismo beneficio tributario del APV-B, que es rebajar el ahorro de tu base imponible.

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